SANTA ANA
A sólo 45 kilómetros de Posadas y ubicada entre el río Paraná y el cerro homónimo encontramos la localidad de Santa Ana, exuberante en belleza natural y rica en historia cultural y paseos jesuíticos. Si bien la visita más elegida por los turistas de paso y algunos viajeros interesados son las ruinas jesuíticas, en la localidad hay preciosos lugares que pueden ser recorridos en poco tiempo.

Lugares que no debes perderte
Las ruinas de Santa Ana

Declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1984, la reducción de Santa Ana fue construida en 1633 por los jesuitas para salvar a los indios guaraníes que eran esclavizados por los colonos portugueses. La estructura de la construcción es la clásica: una plaza principal rodeada por la iglesia, el colegio, los claustros, el cabildo y las viviendas particulares. El paso del tiempo y el crecimiento incontenible de la selva han hecho estragos con este lugar que a pesar de eso se mantiene en pie.
Para llegar hasta ellas se debe cruzar la localidad de Santa Ana y a 700 metros de la ruta nacional 12 se encuentra la entrada al lugar.
El Cerro

Bordeando el lateral de la ciudad se encuentra el Cerro Santa Ana con un inmenso parque temático. Allí se pueden hacer paseos fotográficos por la impenetrable selva misionera y disfrutar de los más hermosos atardeceres o pasar una tarde leyendo y disfrutando de los espacios verdes abiertos y acondicionados al público.
El Balneario

Ideal para los veranos misioneros. La ciudad de Santa Ana cuenta con un balneario de entrada libre y gratuita a la orilla del Paraná. El lugar ofrece playas amplias, de arena muy fina, ideales para compartir en familia, dorarse al sol y compartir juegos playeros. Además allí se pueden practicar todo tipo de deportes náuticos o simplemente pasear en bote por el río.



